El vacio que queda

El sabado fue un dia triste. Lamente mucho el papel que hizo Brasil, jugando un partido ante Francia, donde parecian irreconocibles los mismos jugadores que dias antes habian llenado de alegria los corazones de los fanaticos con su jogo bonito. Me lleno de coraje la falta de coraje de Parreira, el director tecnico de Brasil, al no tomar a tiempo decisiones que todos los “tecnicos de sofa” pensabamos que debia haber tomado antes, para corregir las deficiencias del equipo carioca en la defensa y el medio campo. Por supuesto, me senti terrible cuando el partido favorecio a Francia, aun cuando reconozco que los franceses fueron mas equipo y Zidane hizo todas las piruetas que yo imaginaba que veria hacer a Ronaldinho…

Pero hoy vine a darme cuenta de algo mas. Algo que no veiamos suceder en el futbol del mundial desde hace 24 años. Por primera vez, desde España 1982, los partidos finales para el 1, 2, 3 y 4to lugar no tienen ningun pais latinoamericano. Desde el 82 (ya antes de entonces, solo habia sucedido en Inglaterra 66), siempre Argentina o Brasil habian representado llenos de orgullo a Latinoamerica, la raza cosmica.

En el 2006 nos quedamos sin representacion en los ultimos partidos de la copa. Lo mas cerca que tenemos, como latinos, son los portugueses o los italianos. Pero no alcanzo a emocionarme con el catenaccio, que mi padre siempre me enseño a ver con menos respeto. O el futbol portugues dirigido por el mismo Scolari que llevo a Brasil a la cima de la victoria hace cuatro años, y que ahora va a las semifinales con aires de underdog (primera vez que llega a las semifinales). Quizas con ellos pueda identificarme mas que con nadie.

Al final del dia, voy con mi siguiente favorito en los mundiales (Alemania), cuando Brasil no esta presente. Pero no puedo evitar sentir el vacio que queda, cuando todos los equipos de nuestro continente ya empacaron las maletas para irse a casa, y aun le quedan cuatro partidos por jugarse a esta copa.